Inicio Panorama Opinión Sin garantías no hay paz

Sin garantías no hay paz

86
Compartir

Por Luis Enoc Chica Ramírez

El fantasma de la violencia recorre al Arauca rumoroso, en el último mes ya se registran más de 20 asesinatos a lo largo y ancho de nuestro departamento, trayendo consigo tristeza, zozobra, dolor, llanto y, sobre todo, mucha preocupación al conjunto de la sociedad. Hacía ya un largo tiempo que  no se sentía una ola violenta como la que estamos viviendo.

Otro aspecto no menos preocupante es la aparición de panfletos de las organizaciones neo-paramilitares o bandas criminales de los Urabeños donde anuncian la mal llamada “limpieza social”. Del mismo modo no deja de inquietar que al tiempo que salían los panfletos también recibieran amenazas de muerte algunos líderes agrarios y sociales de la región.

Entre todos los asesinatos llama poderosamente la atención el del joven militante de la Unión Patriótica, Milton Escobar Rodríguez, hijo del destacado dirigente social Rigoberto Escobar. Milton hacia parte del esquema de seguridad asignado al reconocido activista defensor de DDHH Martin Sandoval Rozo.

Este asesinato se da de manera similar con otros actos violentos en el país en contra de militantes de los movimientos políticos y sociales, Unión Patriótica, Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos, hechos que sin duda afectan la confianza sobre las garantías que debe brindar el gobierno nacional a quienes piensas distinto al establecimiento.

El movimiento social  reclama reglas de juego limpias, acompañadas de verdaderas garantías no solo para preservar la vida de sus militantes, sino también para el ejercicio político y social, que en últimas es su razón de ser, pues la historia del genocidio de la Unión Patriótica no se puede repetir.

La guerra sucia debe ser rechazada por la sociedad en su conjunto, se debe transitar hacia un nuevo escenario de confrontación política, hacia la “batalla de ideas”, pero en el marco del respeto, la tolerancia, la aceptación del que piensa diferente, es pertinente y necesario caminar hacia una cultura Paz y convivencia.

A pesar de estos hechos no se debe desfallecer en la búsqueda de la Paz con Justicia Social, solo el fin del conflicto armado y la unidad del movimiento social posibilitara una verdadera alternativa de poder popular, pero para ello es imprescindible que el gobierno nacional brinde garantías plenas y reales.

Sea esta la oportunidad para hacer el llamado a unir fuerzas en torno al proceso de Paz en la Habana, así como también se hace necesario la exigencia al gobierno nacional para que instale ya sin vacilación una la mesa de diálogos con el ELN, y del mismo modo busque acercamientos y se siente a dialogar con el EPL, porque como diría Ghandi, no hay caminos para la Paz, la Paz es el camino.

Compartir

Dejar una respuesta